Ortodoncia Sevilla, Carmona

La ortodoncia es un tratamiento dental que no acaba cuando se sustraen los brackets o los alineadores invisibles. En muchas ocasiones, tras este proceso es necesario seguir utilizando retenedores, para evitar desplazamientos indeseados de las piezas dentales.

¿Qué son los retenedores?

Los retenedores son piezas fijas o removibles que se colocan tras las piezas dentales una vez se retiran los brackets y tienen como objetivo servir como freno o barrera a los dientes, para que estos no recuperen la posición inicial previo al tratamiento.

Los retenedores pueden ser fijos y removibles. Los fijos son muy útiles porque se sitúan en la zona interior de la dentadura, no quedan visibles y pasan completamente inadvertidos.

Son una pieza de alambre a colocar entre canino y canino en la cara interna de ambas arcadas. No genera ningún tipo de molestia, pero es importante cuidar mucho la higiene dental, porque no se pueden retirar para el cepillado.

Los retenedores removibles son férulas de un aspecto similar a las que se usan en la ortodoncia invisible. Se deben llevar en todo momento, salvo cuando se vaya a comer y durante el proceso de cepillado y resto de productos de higiene dental.

¿Cuánto tiempo han de usarse los retenedores?

Si son retenedores fijos, el tiempo de uso es permanente, pues se trata de un accesorio que va unido a la dentadura con composite. Para los removibles, lo mejor es acudir a las recomendaciones y criterios del ortodoncista, pero siempre hay que tener en cuenta que los dientes pueden recuperar esa inercia a la posición inicial, con el mal alineamiento.

Estas piezas son vitales para que la ortodoncia sea realmente efectiva. Se trata de un procedimiento más que hay que cubrir cuando una persona se somete a un tratamiento de este tipo, pero por fortuna no son nada molestos ni invasivos en la cavidad bucal.