Somos realistas cuando asumimos que la estética juega un papel fundamental en la sociedad de nuestro tiempo, y que no se tiene la misma percepción de una dentadura perfecta que de una boca a la que le faltan varias piezas. Por eso, y por una cuestión de funcionalidad y comodidad que es incluso más importante, los implantes son un servicio dental tan recurrente.

Interviene también la innovación. Es menos costoso en cuanto a tiempo y dinero poner un implante hoy día que hace 50 años, incluso menos. El resultado es más natural, más duradero y genera menos molestias, y prueba de ello es el implante de corona de zirconio monolítico. Te contamos más a continuación.

En qué consiste

El implante es el proceso que se realiza para reconstruir alguna pieza que se ha perdido. Lo que se hace habitualmente es colocar un tornillo de titanio en el hueso maxilar, lo que requiere de intervención quirúrgica. Esta sustituye la raíz de la pieza perdida, lo que implica la preparación previa de la zona. Después, se procede a la colocación de la pieza hecha a medida que, en este caso, sería de zirconio.

También escrito circonio, se trata de un elemento químico metálico que presenta gran resistencia mecánica y a la corrosión. Tiene múltiples aplicaciones en la industria cerámica, química, aeronáutica y nuclear, y ahora también en la sanitaria. Eso da una idea de su fiabilidad.

Qué ventajas tiene

Lo que más suele preocupar a quien se decide a someterse a un proceso de este tipo es el resultado, y se ha ganado mucho con la aplicación del zirconio. Las piezas de sustitución se hacen a partir de tecnología robotizada CAD CAM, que las diseña en 3D para su posterior fabricación y colocación.

Además de eso, y de forma previa a la fabricación de la que será la pieza definitiva, se realiza una prueba. Si hubiera que hacer alguna modificación se hace para evitar retoques de la pieza final que resulten en un exceso de manipulación.

El resultado es sumamente estético, pero no solo eso, también es más resistente y más inocuo con la encía. Y es que el zirconio no es un conductor térmico, así que no transmite el frío y el calor propio de alimentos y bebidas que puede afectar la zona.

Con todo, el implante de corona de zirconio monolítico es una prueba de lo mucho que ha avanzado la tecnología dental. Si tienes dudas sobre la aplicación y el precio, pásate por Clínica Dental Corzo y resolveremos cualquier cuestión.